Son muchos los autores y autoras que me preguntan dudas relacionadas con la propiedad intelectual, la autoría de un libro, derechos de autor y el registro de una novela. ¿Antes o después de la corrección? ¿Cómo influye el proceso de corrección en dicho registro? Al ser temas importante para un autor, en especial si es un escritor que quiere autopublicar, quiero aclarar estos temas con pequeño artículo informativo. Dicho esto, ante dudas más concretas, se recomienda siempre contratar a un asesor en propiedad intelectual.
- ¿Sigo siendo la única autora intelectual si contrato un servicio de edición?
- ¿Hay que nombrar al corrector si se publica el libro?
- ¿Debo registrar mi obra antes o después de corregirla?
- ¿Tengo que registrarla si la envío a un concurso o a una editorial?
Si en algún momento te has hecho preguntas como las anteriores, en este artículo, resuelvo estas cuestiones desde un enfoque claro y práctico, especialmente pensado para escritores noveles y autores que desean autopublicar.
Propiedad intelectual para novelas autopublicadas
¿Quién es el autor intelectual de una novela?
La autoría intelectual corresponde exclusivamente a la persona que crea la obra. Es decir: si tú eres el único escritor de tu novela, tú eres la única autora intelectual.
Ni un corrector ni un editor adquieren derechos de autor sobre la obra por el hecho de trabajar sobre ella. En términos legales, el corrector o editor presta un servicio profesional técnico, pero no se convierte en coautor ni adquiere derecho alguno sobre ella.
¿Debo registrar mi novela antes o después de corregirla?
En función del proceso, puede existir ligeros cambios de enfoque:
- Si vas a enviarla a un concurso o editorial: No es obligatorio registrarla previamente. Una editorial seria no va a «robarte” el manuscrito (sí firmarás con ella un contrato de cesión de derechos y sus consecuentes subacuerdos), y los concursos oficiales tienen bases legales claras o deberían tenerlas (fíjate bien siempre a dónde mandas tu obra).
- Si vas a autopublicar: Es recomendable registrarla antes de la publicación, por supuesto.
- Si vas a contratar corrección o edición: En este caso, no es imprescindible registrar la novela antes; de hecho, lo mejor es que lo hagas a posteriori, cuando ya tengas el manuscrito en su versión final y definitiva.
En este artículo no voy a profundizar en cómo se registra una novela. Esto es un tema legal concreto para el que no estoy cualificada profesionalmente, y además es un procedimiento que varía según el país y la ciudad. Lo habitual es acudir al ayuntamiento de tu localidad o realizar el trámite telemático en dicha entidad. También existen opciones online que permiten obtener licencias varias de tipo Creative Commons. La más popular es SafeCreative.
¿Es obligatorio registrar una obra?
No es «obligatorio». En España (y en la mayoría de países), la propiedad intelectual nace automáticamente en el momento de la creación de dicha obra. Esto significa que, desde que escribes tu novela, ya eres la titular de los derechos.
El registro no crea el derecho. Lo que hace es servir como prueba legal en caso de conflicto. Y este es precisamente el motivo por el cual es muy recomendable registrar tu novela. Ya sabemos que no hay ninguna idea que sea original al cien por cien a día de hoy, pero cuando has trabajado en un libro quieres proteger tu esfuerzo y tu tiempo, y de ahí que quieras proteger esa originalidad que nace de él. El registro sirve en el ámbito legal, no creativo, como «prueba» o «certificación» de que esa obra es tuya.
En este momento en el tiempo, además, en un contexto digital donde la inteligencia artificial puede generar textos sin control claro de autoría, registrar tu novela adquiere aún más importancia como prueba jurídica sólida de que tu novela es una creación original. En este caso, el registro oficial en el Registro de la Propiedad Intelectual refuerza tu posición ante posibles conflictos relacionados con plagio, uso indebido o disputas sobre autoría digital.
Recomendaciones: registrar novela para autopublicar
Si estás en proceso de corrección, edición o autopublicación, mis recomendaciones más básicas para asegurar la integridad de tu obra serían las siguientes:
- Mantén copias fechadas de tus borradores.
- Guarda correos y versiones del manuscrito.
- Registra la versión definitiva antes de publicar.
- Lee detenidamente cualquier contrato editorial.
- Trabaja siempre con profesionales que emitan factura y describan las condiciones del servicio con claridad.
Derechos de autor al escribir una novela
Cuando hablamos de propiedad intelectual, en realidad estamos hablando de los derechos de autor, que nacen automáticamente en el momento en que creas tu novela. Es importante entender qué incluyen exactamente estos derechos y cómo funcionan; especialmente si estás pensando en autopublicar o enviar tu manuscrito a una editorial.
Los derechos de autor surgen automáticamente desde el momento en que la obra queda fijada en un soporte tangible; por ejemplo, cuando la escribes en tu ordenador, la imprimes o la guardas en cualquier archivo digital. No necesitas registrarla para que exista protección legal. El registro es una prueba, pero no crea el derecho.
¿Qué protegen los derechos de autor?
Los derechos de autor protegen:
- El texto completo de tu novela.
- Los personajes originales (si tienen suficiente desarrollo).
- La estructura narrativa.
- Los diálogos.
- El título (si es suficientemente original).
- La ambientación específica creada por ti.
Sin embargo, no protegen ideas generales (la trama o el mensaje) como:
- “Una historia de amor entre enemigos”.
- “Un mundo postapocalítico con robots”.
- “Una relación imposible entre clases sociales”.
Las ideas no se protegen; se protege la forma concreta en la que tú las desarrollas.
Implicación del corrector o editor: derechos, agradecimientos, confidencialidad
¿Hay que nombrar al corrector o editor al publicar?
No es obligatorio incluir el nombre del corrector o editor en la obra publicada, salvo que se haya pactado lo contrario y que el profesional lo «exija»; aunque esto es poco habitual. Sin embargo, es una práctica habitual y profesional añadir al inicio, en la página del copyright, el nombre del profesional o los profesionales que han aportado y participado (corrector, editor, maquetador, ilustrador, etc.) en el desarrollo del manuscrito.
Esta mención no implica cesión de derechos ni coautoría. Es simplemente un reconocimiento profesional. Muchos autores autopublicados optan por incluirlo porque aporta transparencia, refuerza la profesionalidad del libro y genera confianza en el lector saber que el autor ha contado con profesionales para llevar a cabo ciertos procesos.
Confidencialidad al contratar corrección o edición
Un servicio profesional debe garantizar siempre confidencialidad, protección de datos y el uso exclusivo del manuscrito para el trabajo contratado. Por ello, es muy recomendable que las condiciones mencionadas, así como cualquier otra, estén recogidas por escrito.
¿El editor puede reclamar participación intelectual?
No, nunca. No si hablamos de un servicio profesional de corrección o edición contratado como prestación de servicios. Un corrector o editor profesional no se convierte en coautor, no adquiere porcentaje de regalías y no puede reclamar derechos sobre la obra. Su trabajo es asesorar, revisar y mejorar el manuscrito desde un punto de vista técnico y narrativo, pero la autoría siempre pertenece al escritor.
Por eso es importante que exista siempre una hoja de encargo con un presupuesto claro y unas condiciones de servicio debidamente especificadas. Además, flexibilidad a la hora de añadir puntos extra a favor del autor, si se considerase necesario. También una factura con los términos, datos legales de ambas partes y el presupuesto bien especificado. Esto protege tanto al autor como al profesional.
Si buscas servicios profesionales que cumplan con los puntos aquí tratados para corregir novela para autopublicar o mandar a concurso o editorial, puedes ponerte en contacto conmigo y trabajaré contigo con mucho gusto.

Deja una respuesta